domingo, 18 de agosto de 2013

Perspiration

Pegado al cuerpo, aquel calor se iba reproduciendo a cada segundo, y parecía que el aire fresco que cada noche invadía aquel lugar, se había desvanecido en esos instantes. El vaho era protagonista de los cristales del coche, la sensación era incómoda, el agobio no cesaba y las ventanas pedían a gritos ser abiertas. Toda ropa sobraba, todo oxígeno quería ser respirado, el solo hecho de imaginar un poco de agua les volvía locos. Pero, sin embargo, prefería el calor sofocante de agosto al invierno, si eso implicaba estar a su lado. 


4 comentarios:

  1. Elena mis mas sinceras felicitaciones por el blog... he estado viendo un poco y me aparecido muy interesante la forma que tienes de anexar las palabras y de hacer ver al lector lo que en realidad expresas, vives o sientes. Algunos son muy profundos y seguro que alguna de esas sensaciones que relatas nosotros en la vida las hemos tenido. De verdad felicidades... Sigue así...

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  2. Muchísimas gracias Luismi, como ya te dije ayer, me alegro que gente como tu opine así de lo que escribo simplemente por placer.Espero que sigas leyendo mi blog y te siga gustando tanto como ahora. Gracias por tu comentario :):):)

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  3. Elenita qué buena entrada.
    Sigue asi, bsitos

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  4. Aprendí de una buena maestra..... jajaja gracias Sandra un besito :)

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