Es difícil mantener un pensamiento, es incluso más difícil llegar
a una conclusión cuando las dudas inundan tu mente, cuando los problemas están
ahí, cuando no sabes qué hacer, y el único camino que ves más claro es aquel
que te lleva a decidir algo, con todas las consecuencias posibles, pero cuando
llega la hora de la verdad y lo pones en marcha, aquel camino que tan fácil
parecía se convierte ahora en inestable, en el que pierdes el equilibrio, y ya
no sabes por dónde seguir… Es asombroso darte cuenta de cómo en un momento todo
te parece negativo, difícil y ves el vaso medio vacío, y en un instante
piensas, miras las cosas desde otro punto de vista y te das cuenta que la vida
consiste en mucho más que en insignificantes problemas y que no merece la pena
desperdiciarla con estados de ánimo negativos o con darle valor simplemente a
los problemas, porque, amigos míos, es un defecto muy grande el que tenemos las
personas, el de que nos importe mucho más las cosas malas que nos suceden a los
detalles y los momentos de importancia, los felices, los que nos hacen sonreír, que, por
desgracia, tan poco tiempo duran.
Eleni !! Qué bien q te hayas hecho un blog.
ResponderEliminarRespecto a tu entrada, yo creo que los seres humanos no tenemos remedio, hasta que no llegamos a los 85 años no nos damos cuenta de todo el tiempo perdido dando importancia a cosas que no las tienen...y para entonces ya es demasiado tarde.
Tenemos ese defecto genético. :D
Muy guapa en tu foto
besitos