La
luz de unas velas iluminaba toda la ilusión de su cara, el deseo aparecía en su
pensamiento como por arte de magia, concentrado en cumplirse. A la vista de los
demás era un cumpleaños más, un número más que sumar, un día más en el
calendario, una pareja más celebrándolo, sólo ellos sabían lo que significaban
aquellos instantes, aquellos momentos mientras ella le prometía ese día para el
resto de su vida y él hacía de esa promesa su deseo de los 23 años.
Te
quiero muchísimo Jesús, feliz cumpleaños.



No hay comentarios:
Publicar un comentario